4 de febrero de 2012

Programa 59 - Ray Charles


Muchos músicos tienen rasgos de genialidad, pero solo uno, el gran Ray Charles, representa ese término a tal grado que se convirtió en su sobrenombre. Conocido por “The Genius”, es más que razonable que se mereciera tal apodo, tanto por su revolución en la música como por su sensible humanidad. Sin llegar a inventar el R&B y el blues, lo revistió de su propia personalidad, creando una concepción tan necesaria y escasa en el mundo, que es imposible no hablar de los grandes de la música sin que no aparezca su nombre, y en mayúsculas. Era un genio, y lo será para siempre.

PISTA 01 – HIT THE ROAD JACK – 1:58                                                                  
Pista 02 - Hallelujah I Love Her So – 2:35
Pista 03 – Rockhouse, Parts 1 & 2 – 3:51
Pista 04 - You Are My Sunshine – 3:00
Pista 05 - Mess Around – 2:41

Ray Charles Robinson nació el 23 de septiembre de 1930 en Albany, Georgia (EEUU), en una familia tremendamente pobre. Su padre, Bailey Robinson, era mecánico, y su madre, Aretha, apilaba tablas en un aserradero. - "Comparados con otros negros, nosotros estábamos aún más abajo del último escalón, mirando siempre hacia arriba al resto. No había nada más debajo de nosotros, excepto el suelo”.

Con tan sólo cinco años de edad Charles tuvo que soportar el trauma de haber presenciado la muerte por ahogamiento de su hermano menor en la bañera grande de la lavandería portátil de su madre. Poco después de la muerte de su hermano, poco a poco empezó a perder la vista y a los 7 años de edad, Ray Charles era ciego. Aunque se presume que el glaucoma no tratado fue la causa nunca se hizo un diagnóstico oficial. Su madre se negó a dejar que se revolcara en la autocompasión Así que, dado que la pérdida de visión era gradual, empezó a trabajar con él sobre cómo encontrar las cosas y hacer cosas por sí mismo para conseguir la necesaria autosuficiencia para cuando se emancipara. Cuando se le preguntó sobre el efecto que la ceguera había tenido en su carrera respondió: -“Ninguno, ninguno, ninguno. Iba a hacer lo que iba a hacer de todos modos. Toco música desde los 3 años. Entonces podía ver. Perdí la vista a los 7. De modo que la ceguera no tuvo nada que ver con eso. No me dio nada, tampoco me quitó nada.”

En 1937 fue aceptado en la escuela para ciegos de Florida “St. Agustine”, donde estuvo durante 9 años. Allí aprendió a reparar radios y autos, pero también a componer música usando el método de escritura Braille y a tocar una gran variedad de instrumentos entre los que destacaban el piano y el saxofón. "La diferencia con los niños videntes que aprenden alguna canción, es que los ciegos tenemos que tocar las notas, entenderlas y luego memorizarlas para finalmente poder tocar la melodía. No pueden tan sólo sentarse y tocar mientras van leyendo". Algo que, sin lugar a dudas, contribuyó a desarrollar uno de sus talentos: la improvisación.

Ray Charles fue criado en Greenville, Florida en donde se hizo amigo de un vecino que tocaba el piano. Wylie Pitman, su vecino, tocaba en un antro en el que sonaba todo tipo de música. Fue allí donde digirió el blues por primera vez. Dejó la escuela a los 15 años, justo después de la muerte de su madre (5 años antes había muerto su padre). Se mudó a Jacksonville, Florida para ganarse la vida como músico. Tocó donde pudo como músico de banda o en solitario. Tomaba cuanto trabajo se le ofreciera en cualquier parte de Florida. Sobrevivía tocando en los clubes de Florida el repertorio de su idolatrado Nat King Cole, que le hizo convertirse en una pequeña estrella local. Para “El genio” la música fue la oportunidad de ser alguien en la vida. “Comprendí que tenía que elegir entre un bastón y un cuenco y colocarme en una esquina o triunfar como músico”, sostuvo Charles años después.

En el Sur de los EE.UU. en 1945 las oportunidades y las perspectivas para cualquier músico joven negro que acaba de empezar son bastantes sombrías. El racismo le afectó tanto como a cualquier otra persona negra. “Lo que nunca he logrado entender hasta este día, es cómo la gente blanca puede emplear negros para que  les hagan la comida, pero no les permitan sentarse a la mesa con ellos” (...) “¿Cómo puede llegar a disgustarte tanto alguien y hacerlo cocinar para ti? Caramba, si a mí no me gusta alguien, esa persona jamás cocinará para mí, jamás.”  

Pero Charles, lejos de rendirse, después de 3 años de rondar por Florida, se mudó los más lejos que pudo, a Seattle, Washington. (Donde conoció y entabló amistad con un joven de 14 años Quincy Jones. Él enseñó al futuro productor y compositor a escribir música y los arreglos. Fue una amistad que duró toda la vida.) Cansado de tocar siempre para otros formó el “McSon Trio”, llamado así por su guitarrista Gosady McGee y el “son” por Robinson. Al mismo tiempo se volvió adicto a la heroína. Durante la década de 1950, el trío lanzó varios sencillos. La oportunidad de oro que tanto ansiaba se le apareció en 1951, cuando su canción “Baby Let Me Hold Your Hand” escaló al Top Ten de las listas de R&B o como se llamaban en aquella época “raciales”. El éxito le permitió que un inmigrante turco y su pequeño e innovador sello se fijaran en él. Ese inmigrante era Ahmed Ertegun y su sello Atlantic. Lo primero que hizo Ertegun fue cambiar el estilo de Charles. Ray solía emular el registro de Nat King Cole, y Ertegun le recomendó buscar su propia voz. - “Cuando empecé en esto, traté de imitar a Nat Cole porque realmente lo amaba. Pero una mañana cuando me desperté dije: ‘Bien, tengo que cambiar porque nadie sabe quien soy’. Mi madre me enseñó una cosa: ‘Sé tú mismo, muchacho’. Y esa es la premisa que he seguido.” Incluso se hacía llamar Ray Charles sólo, para distinguirse del boxeador Sugar Ray Robinson.
Cuando Ray encontró su timbre emotivo, rasgado y único los éxitos se sucedieron uno tras otro. El verdadero Ray Charles surgió en 1954 en un disco llamado I Got A Woman. El single homónimo llegó al nº 1 en las listas de R&B en 1955. Pero fue más importante aún porque reunió los elementos de la música gospel con una temática de  ambiente secular, de una manera que nunca se había hecho antes, y sirvió para generar un género completamente nuevo más tarde conocido como “Soul”. La canción, no obstante, fue rechazada por la comunidad gospel al catalogarla como una verdadera herejía. En este disco comenzó a cantar con una intensidad emocional interior como nunca antes por medio de gritos, alaridos y otros gestos genuinamente entusiastas. Se había propuesto al fin a utilizar el consejo que su madre le había dado años atrás "ser uno mismo."

PISTA 06  - I GOT A WOMAN – 2:50
Pista 07 - What'd I Say, Parts 1 & 2 – 6:30 

A mediados de los 50 se mudó a Dallas y formó su propia banda en la que estaba el saxofonista tejano David Newman, Joe Bridgewater a la trompeta y reclutó también a un grupo de jóvenes de Filadelfia, “Las cookies", como coristas, cambiando su nombre a “Las Raelettes” (con las que tuvo varios aferes). Su banda realmente era lo que quería por lo que convenció a Atlantic Records de que lo dejaran grabar con su banda de giras y no con las de estudio con las que convencionalmente lo hacía. Así empezó a grabar arreglos que habían sido más que probados en las giras del circuito rhythm and blues. Rápidamente Atlantic le dio el control artístico de sus grabaciones.. La confianza de la discográfica fue seguida de una serie de éxitos como "Hallelujah I Love Her So" y "What'd I Say." que lo llevaron a la cima de la popularidad al final de los años 50, consiguiendo en esta época el sobrenombre de “El Genio”.

En los años cincuenta Ray Charles se convirtió en el arquitecto del Soul. Pero pronto rompió con todas las etiquetas en las que se le podía encasillar. Produjo más de 60 álbumes y su influencia se siente en generaciones de cantantes de rock y soul. Su estilo se siente en la obra de artistas como Elvis Presley, Aretha Franklin, Stevie Wonder, Van Morrison y Billy Joel. Participó en proyectos de músicos de jazz muy reconocidos, como es el caso de Milt Jackson (con quien grabó el famoso Soul brothers), Betty Carter o Billy Mitchell. También triunfó en algunos festivales carismáticos como el de Newport (1958) o en el templo del jazz, el conocido Carnegie Hall (1959).
Joe Levy, el editor musical de la revista Rolling Stone, dijo “los éxitos que produjo para Atlantic a mediados de los 50 delinearon todo lo que ocurriría en el rock and roll y el soul de los años siguientes.” (...) “Se le dice genio porque nadie lo ha podido limitar a un género. Él no era sólo rythm and blues. También era Jazz. A inicios de los sesenta era un músico de country... Excepto por B.B. King, no ha habido alguien tan importante y que perdure por tanto tiempo.”

PISTA 08 -  RING OF FIRE (The Johnny Cash Show) – 3:36
Pista  09 - Seven Spanish Angels (w. Willie Nelson) – 3:47
Pista 10 - Crazy Old Soldier (w. Johnny Cash) – 3:31


En 1959 una sesión de improvisación se convirtió en “What’d I Say”. Era un blues con piano eléctrico. A pesar de que varias estaciones la prohibieron, se convirtió en Top 10 de las listas pop (la de los blancos) y vendió más de un millón de copias. Su siguiente álbum “The Genius of Ray Charles” experimentó en dos vías. Una parte era orquestada modestamente y la otra tenía el respaldo de una Big Band (dirigida por Quincy Jones). Fue aquí donde se introdujo al country con “I’m Movin’ On”.

La fructífera relación entre Atlantic Records y Ray Charles se extendió entre 1952 y 1959. El vínculo finalizó cuando Atlantic no pudo igualar la oferta que ABC Records le hizo al cantante. Con canciones como "Georgia on My Mind" de 1960 llegó a una audiencia más grande además de ganar su primer Grammy. En 1961 le siguió “Hit the Road Jack” una de sus canciones más populares. Ahora ganaba buen dinero y cobraba mucho más por sus presentaciones. Eso le permitió contratar más músicos y formar así su propia big band. A inicios de los años 60 Ray Charles había dejado de escribir su música para seguir sus impulsos eclécticos como intérprete. Produjo un álbum llamado “Genius + Soul = Jazz”. En el que tocaba un órgano Hammond apoyado por una big band en la que tocaba Count Basie. En 1961 grabó un álbum en dúo con la cantante de jazz Betty Carter y en 1962 hizo lo que, para muchos, era impensable, abordó la música country. Y no sólo lo hizo, sino que lo conquistó y cambió su cara para siempre cuando el 1 de junio de 1962, el álbum histórico "Modern Sounds in Country and Western Music" fue puesto en libertad. En este nuevo LP Charles reinterpreta algunas de las mejores canciones escritas en el campo de la música country, llenándolas con nueva energía y alma. Al hacerlo, inspiró a otros artistas a reconsiderar sus ideas establecidas sobre las melodías de este género. También alentó a una amplia gama de amantes de la música para entrar y sentarse un rato a escuchar lo que la música country tenía que ofrecer. Además volvía a demostrar las innatas cualidades de Ray para fundir cualquier cosa sin dejar de mostrarse él mismo en todo lo que hacía. Hasta los críticos más conservadores y acérrimos a la pureza de los estilos aplaudieron el inconfundible estilo del “Genio”. Su versión de “I’Can’t Stop Loving You” llegó a ser número uno y vendió un millón de copias. Después de grabar “Modern Sounds in Country and Western Music, Vol. 2”, se estableció en su propio estudio en los Ángeles, donde establecería su cuartel general.

No puedo dejar de amarte.
He decidido
vivir recordando los tiempos solitarios.
No puedo dejar de desearte,
es innecesario decirlo,
Así que sólo viviré mi vida en sueños del ayer.

Esas horas felices que alguna vez tuvimos,
hace demasiado tiempo, aun me entristecen.
Dicen que el tiempo cura a un corazón roto,
pero el tiempo se detuvo desde que nos separamos.
Desde que nos separamos,
no puedo dejar de amarte.
Dije que he decidido
vivir recordando los tiempos solitarios.
No puedo dejar de desearte,
es innecesario decirlo,
así es que viviré mi vida en sueños del ayer
Del ayer.

PISTA 11 - I CAN'T STOP LOVING YOU – 4:15
Pista 12 - Unchain My Heart – 2:51


En su vida personal, Ray fue mucho más que un músico. En 1961 canceló un concierto en Augusta, Georgia, donde se segregaba al público por el color de la piel. Con ese gesto, Charles se transformó en un icono del movimiento de los derechos civiles de la comunidad afroamericana. Pero había una faceta oscura en la vida de Ray: su drogadicción. En 1965, Charles fue detenido por posesión de heroína, droga a la que era adicto desde hace casi 20 años. Este era su tercer arresto, lo que le valdría pasar una temporada en la cárcel. Para evitar este camino, Ray padeció un complicado período de rehabilitación en una clínica de San Francisco, donde batalló durante un año con la adicción. Fue la única pausa en su larga carrera. Cuando por fin salió del proceso volvió a su agenda habitual de salir de gira por 10 meses y lanzar uno o dos álbumes cada dos años. También empezó su propio sello grabador, Tangerine, que publicaba los discos a través de ABC.  Con gran sentido del humor, grabó el single “Let's Go Get Stoned” (“Vamos a colocarnos”) poco después de salir de la clínica.


PISTA 13 - LET'S GO GET STONED – 3:23
Pista 14 – Moanin' – 3:16
pista 15 – In the evening (When the sun goes down) – 5:52

Los setenta y ochenta significaron un descenso de la popularidad del cantante, aunque no de su huella, que a cada reposición de sus éxitos en la radio se volvía su luz más fuerte y más grande. Era, a estas alturas, aquel grande al que preferían escuchar en sus legendarios éxitos frente a los nuevos trabajos que, si bien cuenta con grandes logros, éstos se veían enterrados en algunos otros más comerciales y rutinarios. No obstante, si en los setenta deslumbró con su versión, también inmortal, de su “Georgia On My Mind” (canción oficial del Estado de Georgia desde 1979, aunque en principio hablase de una chica) en los ochenta apareció en la película de culto “The Blue Brothers” una cinta que rendía tributo a artistas del soul sureño. Por último, en 1986, Charles tuvo una participación destacada en la canción “We Are the World.”
Su presencia en las listas desde entonces fue constante, pero no apabullante. Es el único artista que ha estado en las listas en seis décadas diferentes. En 1986 se convirtió en uno de los primeros miembros del salón de la fama del rock and roll y en 1987 recibió un Grammy por su carrera musical. En total obtuvo 17 Grammys. Los noventa significaron la toma en conciencia por parte de público y crítica de lo que significó la carrera y la música de Ray Charles, que pasó a engrosar la lista de mitos vivientes hasta el punto de ser padre de la mayoría de los grupos negros que hoy en día asolan el mundo de la música. Así, colaboró durante toda la década con diversos artistas y amigos, dejando constancia de esa maestría que solo él poseía con la improvisación.

La llama vital de Ray Charles se apagó el 11 de Junio de 2004, a los 73 años de edad, debido a una enfermedad hepática, que arrastró durante mucho tiempo. Esto no le impidió, pocas semanas antes de su muerte, celebrar su concierto número 10.000 en el Teatro Griego de Los Ángeles, todo un hito en el mundo de la música. Su funeral, al que acudieron 1.500 personas dentro del recinto religioso y cientos de admiradores en el exterior, contó con las sentidas aportaciones musicales de otras leyendas de la música, como B.B. King, Steve Gander o Willie Nelson. La última grabación que hizo en vida, un disco de duetos titulado “Genius loves company” (en el que participaron entre otros Norah Jones, Van Morrison y B.B. King) fue un auténtico éxito de ventas que se colocó en el número 2 de las listas de los más vendidos de Estados Unidos. En febrero de 2005, el disco fue galardonado con ocho premios Grammy, entre ellos el de mejor álbum, al que hay que añadir el dúo que formó con la cantante Norah Jones, que fue merecedor de otro premio a la mejor grabación del año. En enero de 2005 se estrenó un largometraje sobre su vida titulado Ray, dirigido por Taylor Hackford e interpretado por Jamie Foxx, quien ganaría por su papel el Oscar al mejor actor.

Soul es el hecho de coger una canción y hacerla parte de ti, una parte tuya que sea tan auténtica y tan real que la gente piense que lo que dice la letra es algo que ha debido sucederte a ti. Nunca estoy satisfecho hasta que puedo hacer sentir a la gente lo que yo siento”.
Así le describía Ray Charles el Soul a la revista Life. Y, vaya si tenía razón. A lo largo de su vida Charles contagió a muchos con su energía, su emoción, sus tragedias y sus alegrías. Una vida que Charles dedicó a vencer la ceguera, la drogadicción y una sociedad americana donde campeaba la segregación racial. Ray Charles no buscó excusas y cantó lo que sentía su alma.
“Good night and good luck.”
PISTA 16 - GEORGIA ON MY MIND – 4:41

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